jueves, 13 de diciembre de 2012

representacion no figurativa

Esquema arbitrario















Esquemas motivados:
Pictogramas
Representativa no realista:

Pintura realista:

Foto blanco y negro:

Pecursores de la fotografia


Louis Daguerre
(Louis Jacques Mandé Daguerre; Cormeilles-en- Parisis, cerca de París, 1787 - Bry-sur-Marne, 1851) Artista e inventor francés, pionero de la fotografía. Louis Daguerre perfeccionó el procedimiento de fijación de imágenes de su compatriota Niépce, logrando reducir los tiempos de exposición y obteniendo instantáneas de gran nitidez. El inventor bautizó con su apellido su método y las imágenes obtenidas: daguerrotipia y daguerrotipo.
Pintor de decorados teatrales, Louis Daguerre había inventado hacia 1827 el diorama, un espectáculo a base de pinturas y efectos luminosos. Buscando un método para reproducir la realidad en imágenes sin necesidad de pintarlas, coincidió con Nicéphore Niépce, que desde 1820 venía experimentando con placas de betún de Judea dentro de una cámara oscura, en las que obtenía rudimentarias imágenes fotográficas tras una exposición de varias horas.

Louis Daguerre
Daguerre se asoció con Niépce en 1830 y, tras su muerte en 1833, perfeccionó su método reduciendo el tiempo de exposición a unos pocos minutos, al sustituir el betún por yoduro de plata (sustancia sensible a la luz, cuyas propiedades había descubierto J. Schulze cien años antes). Así consiguió, en 1837, un primer procedimiento fotográfico conocido como daguerrotipo, cuyo uso no tardó en extenderse; fue premiado por el Gobierno francés y gozó de una gran popularidad. En 1839, el inglés W. H. F. Talbot anunció el descubrimiento de otro método con la obtención previa de negativos, primera de una serie de innovaciones que han seguido perfeccionando la técnica fotográfica hasta nuestros días.
Precursora directa de las técnicas fotográficas actuales, la daguerrotipia fue una de las primeras técnicas para la obtención de imágenes estables. Los principios ópticos de la cámara oscura, en cambio, se conocían desde hacía siglos. Los antiguos griegos sabían que, si se hacía un diminuto agujero en la pared de una sala oscura, se proyectaba una imagen clara (aunque invertida) del mundo exterior. Tales salas, denominadas cámaras oscuras, se usaban sobre todo como auxiliares del dibujo y la perspectiva.
Después del Renacimiento, cuando la perspectiva adquirió importancia, las cámaras oscuras se hicieron más pequeñas y más sofisticadas. Hacia finales del siglo XVIII se crearon dispositivos que consistían en una serie de cajas metidas unas dentro de otras y una lente para enfocar. Algunos incluso añadían un espejo para reflejar la imagen en un trozo de cristal superior, lo que facilitaba el calcado de imágenes. Los viajeros llevaban consigo pequeñas cámaras oscuras portátiles y calcaban paisajes y figuras sobre un trozo de papel para registrar sus viajes. Hacia 1800 la cámara llevaba mucho tiempo inventada, pero nadie había inventado un método para conservar las imágenes.
Con este objetivo, el francés Joseph-Nicéphore Niépce comenzó a experimentar con sustancias sensibles a la luz (fotosensibles) a principios del siglo XIX. En 1826 consiguió fijar la primera imagen. Para ello colocó en el interior de la cámara una lámina de estaño recubierta con una solución asfáltica que se endurecía al recibir la luz, pero sólo al cabo de unas ocho horas de exposición. Louis Daguerre descubrió que podía revelarse con vapor de mercurio la imagen originada por la luz tras una exposición relativamente corta (al principio unos 20 minutos). A este procedimiento lo llamó daguerrotipia, aunque era más o menos idéntico al empleado por Niépce, que había fallecido en 1833, pocos años después de iniciar su colaboración con Daguerre.

El boulevard du Temple de París en un
daguerrotipo obtenido por Daguerre en 1838
El procedimiento de Louis Daguerre consistía en tratar con vapor de yodo una plancha de cobre recubierta de plata por una de sus caras, con lo que se creaba una capa de yoduro de plata fotosensible. Se exponía la plancha en la cámara y luego se revelaba con vapor de mercurio, pues el mercurio se adhiere a las partes de la capa de yoduro de plata que han recibido luz. Por último, se sumergía la plancha en hiposulfito de sodio y se aclaraba con agua.
Un inconveniente de este método era que el fotógrafo debía cargar, además de con la cámara, con todo el equipo de laboratorio (unos cincuenta kilos) para poder sensibilizar la plancha, exponerla y revelarla. En relación con los sistemas posteriores, tenía otras desventajas. En primer lugar, se obtenían imágenes positivas invertidas de izquierda a derecha. Por otra parte, el daguerrotipo resultante era visible sólo bajo cierto ángulo y condiciones de visión; a plena luz, no se veía más que una superficie metálica pulimentada. Peligraba además la salud del fotógrafo, ya que los vapores de mercurio son tóxicos, y, por último y no menos importante, sólo se conseguía un original, siendo imposible obtener copias. Pese a todo ello, el daguerrotipo ofrecía una imagen positiva con un detalle extremadamente fino, por lo que fue muy popular en sus inicios.
Durante la misma década de 1830, Fox Talbot, un científico y matemático inglés, inventó otro proceso en el que las imágenes se creaban sobre un papel sensibilizado con capas alternas de yoduro de potasio y nitrato de plata. También usó el revelado para conseguir la imagen, con el resultado de tiempos de exposición de 30 segundos en un día de sol radiante. El proceso de Talbot producía imágenes negativas, en las que las áreas de luz aparecían oscuras y las áreas oscuras iluminadas. Por medio del encerado de estos negativos para que se volvieran transparentes y la colocación de otra hoja de papel sensibilizado debajo de ellos, Talbot conseguía obtener un número ilimitado de imágenes positivas. Este proceso se denominó calotipia.
La fotografía experimentaría un empuje considerable hacia 1870, con el descubrimiento de las primeras emulsiones fotosensibles secas a base de gelatina y bromuro de plata. Poco más tarde aparecieron los primeros rollos de película (emulsión de gelatina sobre una delgada película de celuloide). De este modo la fotografía se hizo asequible a los aficionados y desde entonces ha sido posible conservar imágenes de los más diversos lugares y situaciones.

Joseph Nicéphore Niépce ha pasado a los anales de la historia por ser el hombre que consiguió la primera fotografía, fijando imágenes mediante el método que denominó heliografía
                                                                          NIEPCE
Niépce nunca fue un buen dibujante y en 1814, cuando perdió a su hijo con grandes cualidades artísticas tras su decisión de alistarse en el ejército, tuvo que aprovechar su experiencia como litógrafo y químico para buscar nuevas formas de producir.

I: Joseph Nicéphore Niépce
Durante los años siguientes experimentó comenzó a experimentar con barnices sensibles a la luz, y más tarde con cloruro de plata, pero, como muchos coetáneos, no fue capaz de conseguir imágenes permanentes y que no se terminaran desvaneciendo.
Sus mejores resultados los consiguió cuando decidió untar betún de Judea sobre placas litográficas para inmortalizar sus imágenes. En 1822, Niépce tomó un grabado del Papa Pío VII, y lo untó en aceite para hacerlo transparente. Expuso ese grabado a la luz del sol, dejando la placa untada en betún detrás, de tal modo que la luz del sol pasase a través de las partes claras del grabado endureciendo la capa de betún de Judea a la placa, dejando las partes de sombra sin endurecer. Después, tomó la placa litográfica y la sumergió en aceite de lavanda, de tal modo que las partes no endurecidas se disolvieron, dejando el grabado plasmado en la placa.
Esta réplica del grabado del Papa Pío VII se perdió, y pocos años después llegarían las que serían las primeras fotografías conservadas. Existe mucha controversia para determinar cuál fue verdaderamente, aunque la que más comúnmente se ha reconocido como la primera fotografía de la historia se trata de “Punto de vista desde la ventana de Gras”, tomada a través de su ventana en 1826.

II: Punto de vista desde la ventana de Gras (1826)
Otros muchos consideran que la primera foto se trata de Tirando de un Caballo, una reproducción de un grabado holandés, datado en 1825. De hecho, esta foto se llegó a vender en 2002 por medio millón de euros como la primera fotografía de la historia.

III: Tirando de un caballo (1825)
En 1989, Roland Barthes, en su publicación “La Cámara Lúcida” recoge una fotografía de Niépce que según el data de 1822. Se trata de una borrosa imagen conocida como “La Mesa Puesta”, y cuyo original se conserva en el Museo Nicéphore Niépce.

IV: La mesa puesta (1822)
Después de estas primeras fotografías y otras muchas no conservadas, en 1829, Niépce se unió en sus investigaciones y progresos a Louis Daguerre. Su repentina muerte en 1833, no le permitió llegar a obtener beneficios nunca de su descubrimiento. Daguerre sería con el paso de los años el principal y primer difusor de la fotografía, y patentó el invento bajo su nombre en enero de 1839. Pocos meses después el gobierno francés, al ser consciente del alcance del inventó, declaró el invento como de libre acceso, quitando los derechos de patente a Daguerre, y beneficiándolo a él y al hijo de Niépce, Isodore, con una pensión vitalicia.
                                                    TALBOT
Nació en Febrero de 1800, Científico y filólogo Inglés, fue uno de los pioneros en el ámbito fotográfico. Estudió matemáticas en Cambridge, pero tuvo diversas inquietudes en otros campos, como por ejemplo la botánica.

A causa de sus problemas como dibujante, se interesó por otra clase de métodos mecánicos para capturar y retener las imágenes. A través del uso de la cámara oscura y la cámara de luz, empezó sus investigaciones durante su estancia de vacaciones a la orilla del lago Como.

Los conceptos de cámara oscura y cámara de luz ya habían sido desarrollados anteriormente, pero fueron la gran base para William Fox Talbot en sus primeras investigaciones.
Primer negativo de Talbot
En 1835, Talbot consiguió plasmar en papel una galería del sur de la Abadía de Lacock. Talbot siguió sus investigaciones con papeles de plata y procesos de revelado hasta que, en 1841, patentó en Inglaterra el "calotipo" y empezó la verdadera historia de la fotografía, en la versión que más ha durado: la del negativo-positivo.

En 1849 presentó una nueva patente en el campo fotográfico que consistía, en utilizar la porcelana como soporte fotográfico.

Talbot fue reconocido durante su vida con muchos galardones, de los cuales podemos destacar los siguientes: la gran medalla de honor en la Expo de París en el año 1855, un título honorario por la Universidad de Edimburgo en 1864 y miembro honorífico de la Sociedad Fotográfica de Londres.

Su "Pencil of Nature" fue el primer libro publicado en el que se incluyeron fotografías impresas.
Specimen botanical, Talbot 1839
En 1854, Scott Archer desarrolla el proceso conocido como "colodión" que Talbot interpreta como una derivación de su calotipo y cubierto por su misma patente.

William Fox Talbot, dedicó el resto de su vida a la impresión mecánica de fotografías. Muere en Septiembre de 1877.

lunes, 10 de diciembre de 2012

IMÁGENES

-Gran plano general:


-Plano general:


-Plano conjunto:


-Plano americano:


-Plano medio:

-Primer plano:


-Primerisimo primer plano:


-Plano de detalle:



ANGULACIÓN
-Picado:



-Contrapicado:


-Plano cenital:


-Plano nadir:


-Plano normal:


-Plano aberrante: